Por Carlos E. Gálvez Pinillos, expresidente de la SNMPE
Séneca decía: “No hay viento favorable para el marinero que no sabe adónde ir”, por eso, lo primero que un país necesita, es establecer su destino.
Dubai tomó la lección y ya lleva 50 años siguiendo la misma visión.
Las condiciones para que un país ejecute un proyecto de desarrollo sostenible, son:
En resumen, un proceso estratégico requiere identificación de los recursos que tienes, el establecimiento de un proceso de toma de decisiones, estructurar una organización que aprenda continuamente, contando con un equipo gerencial capaz de hacer que se ejecuten los planes de la manera más eficiente.
Sobre todo, el equipo debe saber que las circunstancias cambian, que los escenarios se hacen cada vez menos predecibles y que los planes tendrán que adaptarse a cambios climáticos, políticos, de mercado, de tecnología y hasta por pandemias.
La falta de instituciones sólidas, a excepción del BCRP, ha impedido que sostengamos una visión de país. Respecto a la visión misma, no hemos consensuado una; unos quieren un país de microempresarios, otros de minifundistas, quienes no, de mineros y pescadores artesanales. Debemos hacer entender, que debemos aprovechar los recursos que tiene el Perú y convertir las ventajas comparativas en ventajas competitivas, maximizando la productividad de tales recursos.
Tenemos quienes piensan en “la maldición de los recursos naturales”. Precisamente, el primer paso del diseño de una estrategia es:
Primero debemos potenciar los 11 aspectos antes indicados, mientras cerramos las brechas de infraestructura y de conocimiento, que nos permitan relanzar un plan ajustado a nuestras nuevas capacidades. La industria de fabricación y mantenimiento naval, pesquera e industria pesada, que requieren soluciones “hechas a la medida”, podrán permitir perfectamente al Perú destacar, de la mano de buenos aliados globales.
Paralelamente, debemos desarrollar Zonas Económicas Especiales (ZEE), con todas las facilidades tributarias y de infraestructura, pues esa sería nuestra mejor inversión en educación. Debemos desarrollar personal con capacidades tecnológicas y posibilidades de trabajar en la industria electrónica, tanto como en tecnología de información, ingeniería de datos e Inteligencia Artificial (AI).
Debemos fijarnos un plazo de, al menos, 20 años, de facilidades tributarias en las ZEE. Este es el plazo mínimo requerido para consolidar un proceso de educación y capacitación, para nuestras generaciones jóvenes.
Lo que ha ocurrido siempre en el Perú, es:
Para lograr estos objetivos, requeriremos de un alto nivel de inversión privada, que debemos atraer. Debemos simplificar radicalmente los procesos burocráticos, cerrando el paso a la corrupción, en todos los niveles.
Hace falta un liderazgo de Estado, que alinee al Ejecutivo, al Congreso y al Sistema Judicial (PJ y FN).
Eliminar la posibilidad de que uno obstruya al otro, tal como hemos observado en las décadas recientes.
En esencia, construir una institucionalidad que sobreviva a los gobiernos.
¡Si no enmendamos, nunca avanzaremos!
Fuente: CanalB
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