El exprocurador para casos de terrorismo Daniel Espichán Tumay reapareció públicamente para afirmar que la condena impuesta al expresidente Alberto Fujimori respondió a una “venganza personal” del juez César San Martín Castro. Según sostuvo, el magistrado habría actuado con animadversión tras su destitución en 1992 y habría trasladado ese conflicto al proceso judicial que culminó con la sentencia por autoría mediata.
Espichán relató que su discrepancia con San Martín se originó años antes, cuando este, siendo juez del 21.º Juzgado Penal, tramitó un hábeas corpus que permitió la liberación del sacerdote Jean Marie Mondet, detenido por presuntos vínculos con el terrorismo en 1988. El exprocurador aseguró que el magistrado ordenó personalmente la excarcelación del religioso, quien luego salió del país, y que por estos hechos se intentó iniciar una denuncia penal que finalmente fue retirada por una resolución suprema.
De acuerdo con Espichán, en 1992 el entonces presidente Alberto Fujimori dispuso la destitución de San Martín tras conocer el caso. Indicó que, posteriormente, intercedió para su reposición en el Poder Judicial, la cual se concretó semanas después, aunque afirmó que el juez retomó una postura crítica contra el gobierno, lo que deterioró definitivamente su relación personal y profesional.
El exprocurador sostuvo que, años más tarde, San Martín retornó al Poder Judicial tras la caída del régimen fujimorista y encabezó el juicio contra Fujimori, al que —según su versión— debió juzgarse en el fuero militar por tratarse de una guerra interna. En ese contexto, cuestionó la aplicación de la figura de autoría mediata, señalando que se trató de una construcción jurídica utilizada para responsabilizar penalmente al expresidente.
Espichán también afirmó que el magistrado mantuvo una postura adversa contra Vladimiro Montesinos y que ello habría influido en la prolongación de su situación carcelaria. Añadió que el interrogatorio y la conducción del juicio contra Fujimori se apoyaron en lineamientos promovidos por organizaciones no gubernamentales y sectores críticos del régimen de los años noventa.
Finalmente, el exprocurador aseguró que su intención no es postular a ningún cargo ni intervenir en política, sino reivindicar la figura de Alberto Fujimori como el principal responsable de la derrota del terrorismo en el país. Señaló que, tras décadas de silencio, decidió exponer su versión de los hechos para que se conozcan las circunstancias que, a su juicio, marcaron el proceso judicial contra el exmandatario.
Fuente: CanalB
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