Por Luis García Miró Elguera, publicado en Expreso
¡Lo que faltaba! A la colosal crisis político-electoral que nos embarga —orquestada, según diversas denuncias públicas, por la ONPE en contubernio con el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Reniec— se suma ahora otra crisis con ribetes internacionales, cortesía del presidente Boluarte, cuya incapacidad se ha vuelto inocultable. Desde comienzos de siglo, el Perú nunca ha estado en peores manos: autoridades ineptas, politizadas y manchadas por la corrupción que, en lugar de administrar el Estado, persisten en desmantelarlo en beneficio propio y el de sus compinches.
Nuestra actual crisis político-electoral seguirá escalando y el malestar ciudadano permanecerá agriándose, salvo que el JNE asuma sus responsabilidades en lo que la gran mayoría nacional califica como un fraude de proporciones históricas, ejecutado con desparpajo por el triángulo JNE-Reniec-ONPE. Una defraudación que amenaza con volverse un trance social de dimensiones colosales. Todo ello mientras un sujeto apellidado Balcázar permanece sentado en Palacio, sin sentido común, conocimiento de administración estatal y, peor aún, sin respaldo popular.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, y los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores, Amadeo Flores y Carlos Pareja, asistieron este lunes a la Comisión Congresal de Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo y Lucha contra las Drogas. La agenda: el desorden generado por el presidente Balcázar al oponerse a la compra de las aeronaves caza F-16. “El carácter sensible del proceso, incluyendo las capacidades, amerita que la sesión continúe como reunión reservada para brindar los detalles con la amplitud y responsabilidad que el tema exige”, solicitó el presidente de la Comisión, moción que fue aprobada.
Ese mismo día, el congresista y expresidente José Jerí recordó que la adquisición de los F-16 “ha sido un proceso correcto y conforme al procedimiento”, planificado por las Fuerzas Armadas desde 2014. Añadió Jerí que, si el presidente Balcázar deseaba postergar aquella compra, “debió convocar al Consejo de Seguridad y Defensa Nacional para debatirlo. ¿Por qué no lo hizo?”, cuestionó. Y agregó: “Lamentablemente, al no hacerlo, ha validado todo el procedimiento, más allá de los decretos supremos que él mismo firmó y que son de público conocimiento. Lo demás —agregó Jerí— son comentarios y especulaciones que solo enturbian un tema sensible para el país”.
Consecuentemente, esa torpe problemática política retroalimenta el caos electoral que mantiene crispada a la ciudadanía. Y al desastre de gobierno que hoy conduce sin rumbo al país se suma un escándalo internacional que compromete las relaciones que el Perú debería mantener con los Estados Unidos de América. Todo por culpa de un mandatario zurdo, cuya temeridad amenaza con erosionar este vínculo histórico de cooperación y amistad.
Con un individuo como Balcázar al mando del Estado, poco puede esperarse de este izquierdista, quien ha mostrado desinterés por frenar su atentado contra nuestras relaciones con Washington. Las consecuencias de semejante temeridad de Balcázar afectarán seriamente la figura del Perú en el concierto de naciones latinoamericanas, precisamente cuando el presidente Donald Trump se encuentra rediseñando la conformación de las futuras relaciones diplomáticas, políticas y, sin duda, comerciales entre EE. UU. y Latinoamérica.
Fuente: CanalB
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