El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó en Budapest que el liderazgo del primer ministro húngaro Viktor Orbán es “esencial para los intereses de Estados Unidos”, en una declaración que supone el respaldo más explícito de Washington a las aspiraciones electorales del dirigente magiar de cara a las legislativas previstas para abril.
Durante una comparecencia conjunta, Rubio vinculó directamente la continuidad política de Orbán con la estrategia estadounidense en Europa.
Rubio subrayó que el apoyo responde a una coincidencia de objetivos estratégicos y de visión política. “El presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito; su éxito es nuestro éxito”, señaló, en referencia a Donald Trump, y describió el momento actual como una “edad de oro” en las relaciones bilaterales, basada —según dijo— en acciones concretas y no solo en declaraciones.
El jefe de la diplomacia estadounidense destacó el papel de Hungría en el contexto internacional, al definirla como un aliado fuerte y fiable que comprende los desafíos actuales. En ese marco, situó a Orbán como un actor central para la redefinición de la relación transatlántica que Washington promueve, una visión que Rubio había anticipado días antes en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde defendió una alianza entre Estados Unidos y socios soberanos y políticamente sólidos.
Orbán respondió en términos similares y celebró el nivel alcanzado por los vínculos entre ambos países. El primer ministro húngaro aseguró que no recordaba un momento de relaciones tan estrechas y equilibradas en más de tres décadas de carrera política, y agradeció públicamente el respaldo estadounidense, al tiempo que reivindicó la defensa de la soberanía nacional como eje compartido con Washington.
Antes de llegar a Budapest, Rubio se reunió en Bratislava con el primer ministro eslovaco Robert Fico, otro dirigente crítico con Bruselas y partidario de una política exterior basada en la autonomía nacional. Tras ese encuentro, el secretario de Estado reiteró que Estados Unidos busca cooperar con gobiernos que prioricen soberanía, seguridad y estabilidad, una línea que Fico respaldó al reafirmar la independencia de la política exterior de su país.
Las paradas en Budapest y Bratislava, sin visitas a capitales como Bruselas, Berlín o París, reflejan un alineamiento político entre Washington y gobiernos centroeuropeos que comparten elementos de la agenda promovida por el movimiento MAGA en Estados Unidos. Este acercamiento se apoya también en posiciones coincidentes sobre inmigración y en una relación pragmática con Rusia en materia energética, factores que sitúan a Orbán y Fico como aliados singulares de la actual estrategia estadounidense en Europa.
Fuente: CanalB
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